Los afectados de O Val piden un diálogo real y menos mentiras.

Los afectados de O Val lamentan que la Alcaldesa siga engañando con respecto a la senda peatonal y ciclista. El engaño ya comienza cuando habla de una inversión de cerca de 800.000 euros cuando la obra está contratada por un importe neto de 457.800 €.

Hablar de que existió diálogo es mentir, ningún cargo de la Xunta dialogó, y los técnicos que enviaron no vinieron a dialogar sino a explicar el proyecto, y tomar nota de deficiencias del mismo.

El Concello tampoco dialogó, sólo intentó convencer a los vecinos de que no había más remedio que aceptar el proyecto, para luego mentir sobre las modificaciones al mismo.

El Concello tampoco facilitó la comunicación con la Xunta pues rechazó una declaración institucional incorporando el texto con las reclamaciones de los vecinos, y oculta la información que supuestamente le transmitieron, en nombre de los vecinos, al director de la AXI en Santiago.

Concello y Xunta hablan de diálogo pero no respetan a los afectados como colectivo ignorando su derecho a tratar este tema en conjunto. Tampoco aceptan como interlocutor y representante a un representante legal, como es un concejal, a pesar de ser un derecho democrático, ni dan respuesta a los escritos comunicados oficialmente por registro, y al entregado a los técnicos de la Xunta tras la asamblea, con la firma de cerca de unos cincuenta asistentes.

Existe una evidente manipulación de la información por parte del Concello, pues de lo recogido como una sensación (“en la consellería existe la sensación de que los vecinos están siendo mal asesorados”) se pasa a una afirmación (“debido al mal asesoramiento, tal y como se reconoce desde a Xunta”); y de un diálogo condicionado a la presentación de un proyecto modificado (pidiendo prueba escrita motivada por los engaños) se pasa a una negación al diálogo (“ellos mismos se negaron públicamente al diálogo”); y de pedir una modificación del proyecto se pasa a “un nuevo proyecto que es lo que se plantea desde el colectivo”

Hablar de “modificaciones … que trataban de estudiar una vez marcado el trazado inicial en la propia obra, finalidad con la que se desplazan hace unos días a Narón” es tomar a los vecinos de tontos, porque el trazado está perfectamente conocido y medido, y las modificaciones se estudian sobre el proyecto (incluso mejor que sobre el terreno) y no requiere marcar el trazado inicial.

Los vecinos piden que se cumpla ley y las propias normas de la Xunta, y que se aproveche la reforma del proyecto para solventar las muchas deficiencias que presenta, mientras que la Xunta parece pasar de esa legalidad y sólo ofrece cambios menores, que parece no querer plasmar en el proyecto, y la única alternativa que ofrecen es no hacer la senda, tirando con las inversiones realizadas hasta el momento.

Ahora la alcaldesa dice “entendemos que surgieran una serie de reclamaciones sobre ese proyecto” y, por eso, los vecinos no entienden porque no se reclamaron desde el Concello, y porque no está de su lado reclamando.

La Alcaldesa se erige como mediadora, algo imposible desde el momento que no acepta al colectivo de afectados y sus interlocutores como una de las partes, pidiendo que la oposición adopte su postura de “mediadora”, que es lo mismo que dejar a los vecinos solos ante la Xunta sin nadie que los defienda.

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