Eliximos denuncia la publicidad engañosa sobre los presupuestos y la hipocresía del tripartito al presumir de poca deuda.

Con un retraso de 5 meses, el tripartito presenta los presupuestos presumiendo de que este año suben en 1,9 millones de €, situándose en niveles similares a épocas de antes de la crisis económica, lo cual implica que el ayuntamiento va a ingresar más.

Mirando las cuentas vemos que suben los ingresos en rodaje, impuesto sobre terrenos urbanos e IBI, este el que más con 922.000 euros de subida, algo que contradice las explicaciones del Gobierno que trata de maquillar la subida con una bajada del tipo impositivo pero que no la compensa, subida que viene arrastrada de la revisión catastral hecha en el 2008 y repartida en 10 años, que acordó TEGA con Hacienda.

El apartado de tasas sube 475.000 euros, que además de subidas en el IAE y en el impuesto de construcciones, se centran en el recibo de la basura con 184.000 euros, 85.000 € en el servicio de emergencias, y 200.000 euros en recargos de apremio (parece que van a mandar al cobrador del frac por las casas). Presumen de congelar las tasas pero lo que estuvieron haciendo en el pasado fue subirlas con el IPC al alza pero no las bajaron cuando el IPC fue negativo, por lo que en la práctica fue una subida. Además, algo no cuadra porque sí las congelan porqué los presupuestos recogen casi medio millón de euros más en este capítulo. Como conclusión tenemos que el 88% de la subida del presupuesto se sustenta en la subida de impuestos y tasas.

Por otro lado, la organización de los presupuestos no cumple con la normativa en el sentido de reflejar “para qué” se emplean el dinero; por esta y otras razones ya recurrimos los presupuestos del pasado año ante el TSXG. La verdad es que no les interesa cumplir porque, entre otras cosas, quieren tapar que a “actuaciones de carácter económico” dedican cero euros en los sectores agrícola, ganadero y, industrial, y solo 317.000 € en comercio y turismo. Es decir, que la política del tripartito no apoya la economía productiva, la que realmente podría ayudar a mejorar la inversión empresarial y generar empleo.

Se mantienen en su línea de “Al pueblo pan y circo” pues frente a lo anterior tenemos 2,1 millones en deportes, 2,9 en cultura y 3,2 en asistencia social (principalmente por el compromiso ante la Xunta en la atención a la dependencia y por los 0,9 millones en salarios). Aunque en el pasado año ya se vio que menos “pan” que “circo” (3,2 frente a 5 millones) pues como publicaron el pasado año que se ayudó a 155 familias de todo Narón en situación de emergencia social con 1,06 euros/día (de promedio), a 40 familias en alimentación infantil con 0,29 €/día, y a 20 familias con el comedor escolar con 1,30 €/día.

Siguen con su política de asignar subvenciones a dedo, y ya suman 1,4 millones a través de convenios, destacando 72.000 € a una sola entidad deportiva y otros 117.000 a repartir entre las 3 siguientes.

En las inversiones nos encontramos con que el 52% del gasto es en inversiones ya comprometidos de años anteriores que no se ejecutaron, mientras el 59% del total los aportan otras administraciones. Luego habrá que ver cómo se hacen las obras, pues la realidad es que hay que estar corrigiendo continuamente los defectos y pagando por eso. También habría que tener en cuenta que las instalaciones de bombeo del saneamiento no se optimizan y encarecen la factura eléctrica y el servicio.

Se contempla una sola obra de mejora de accesibilidad (en el centro de formación municipal) y eso ya les vale para decir que cumplen con su compromiso de mejorar la accesibilidad y con el pacto de gobierno.

En vez de darles vergüenza, presumen de tienen un remanente de casi 11 millones, y eso es porque llevan 3 años acumulando dinero que no se invierte, y por tener en 2017 un grado de ejecución del 75% del presupuesto, lo que supuso que no se emplearon 9,1 millones de euros.

Está visto que su administración no funciona, como refleja también el informe de la Defensora del Pueblo del pasado año, pues de Narón recogió 162 quejas, siendo 124 de ellas sobre asuntos municipales, lo que contrasta con las 52 quejas de Ferrol con solo 14 referidas al Ayuntamiento.

Una de las peores cosas del tripartito es que están presumiendo de la baja deuda del ayuntamiento cuando la realidad es otra, ya que se comprometieron con un endeudamiento de 6,4 millones de euros que ahora esconden tras el recibo del saneamiento, una deuda que tendrán que pagar los naroneses durante los próximos 45 años y que finalmente llegará a los 8,7 millones de euros con los intereses.

Esa va a ser una de las principales herencias que le va a dejar el tripartito al pueblo de Narón.

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