Eliximos critica las malas obras en las Minipistas deportivas de A Gándara y O Alto.

Eliximos critica las malas obras en las Minipistas deportivas de A Gándara y O Alto.

Según el proyecto, las Minipistas tienen una plataforma plana de hormigón de 22 x 12 metros que alberga una pista de 20 x 10 metros cerrada en acero y madera. Sin embargo, el tamaño de la plataforma en la de A Gándara no cumple con las dimensiones del contrato y, en el lugar de hacer una plataforma rectangular, le hicieron unos salientes un metro que carecen de señalización y protección, constituyendo un verdadero riesgo de tropiezos y caídas para los viandantes. Además, la iluminación en uno de sus lados es muy deficiente aumentando el riesgo por las noches. La incorrecta iluminación, que forma parte de los requisitos de accesibilidad, también priva de su uso nocturno seguro, que sería el más frecuente en invierno.

La accesibilidad se está incumpliendo en muchas las nuevas obras del Gobierno, a pesar de que la alcaldesa la publique como uno de sus objetivos. Así, además de los salientes y la baja iluminación, la accesibilidad en A Gándara no se cumple por los escalones de acceso y porque la única rampa disponible tampoco cumple los requisitos.

Los defectos en la construcción también son habituales en las obras del Concello. En este caso el problema fue que el suelo, debido a la baja calidad del hormigón y/o de su aplicación hizo que la capa superficial se deshiciese en polvo con el normal uso de la pista volviéndose resbaladizo. Esto obligó a nuevos gastos (que afrontó el Concello en el lugar de la empresa constructora), optándose por cubrir con una manta tipo hierba artificial, solución temporal que causará nuevos gastos en el momento que rompa por su uso.

En O Alto tampoco se cumple con la iluminación, anchos de acceso, y características de las escaleras, escaleras que mueren en el campo (resbaladizo en mojado) o en una superficie irregular y con un bordillo de jardín para un fácil tropiezo. La propia madera de las escaleras se vuelve resbaladizas en uno corto plazo por el “verdín” que se forma sobre ellas. Tampoco se hizo una recogida de las aguas que bajan de la zona ajardinada (parece que no previeron que iba a llover) que hace riachuelos por la pista dejando los finos del barro en el fondo de las innumerables charcas (alguna de ellas bastante profunda) que hacen el suelo resbaladizo, y que nuevamente muestran un defectuoso trabajo que obligará al Ayuntamiento a nuevos gastos.

Por otra parte, en la pista de O Alto se echan en falta bancos para el público o para descanso de los jugadores, papeleras para depositar los envoltorios de comida y bebidas, y una fuente de agua para aplacar la sed por el ejercicio, cosas que parece que tampoco podían prever.

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