El vértice de lo que esconde el contrato de recogida de basuras y limpieza viaria.

Los cambios propuestos para el contrato de recogida de basuras y limpieza viaria están basados en un estudio de explotación que da por supuesto distintos temas que no se justifican. El más importante es el cambio del sistema de recogida de carga trasera a carga lateral y, en consecuencia, el cambio de los contenedores.

Teóricamente los cambios propuestos tratan de contribuir al objetivo legal de reutilizar o reciclar el 50% (en peso) de la basura en el año 2020 (muy lejos del actual 10,6 %), y de adecuar los servicios a las nuevas necesidades del municipio.

RENTABILIDAD PARA EL CONTRATISTA.

El estudio realiza un cálculo del “Total de ejecución por contrata sin IVA” que estima en 2.760.839,39 y en el que se recoge un beneficio industrial del 4% sobre los costes directos que asciende a 98.425,65 euros.

Además, plantea la opción de que asuma el concesionario la gestión de la recogida selectiva y del flujo económico generado, el cual repercutirá al Concello mediante descuento en el canon, a riesgo y ventura, es decir, que, en lugar de pagarle a la empresa la citada cantidad, se le pagase 2.490.839,39 euros y que se quedase con el dinero que le aportasen las ventas de los residuos reciclables. Sería una estrategia para incentivar a la empresa a cuidar y fomentar la recogida selectiva, con un doble fin: ecológico y económico.

Sin embargo, dicho descuento en el canon, no se trasladó al pliego de contratación y, en lugar de eso, se “regalan” los ingresos de las ventas a favor de la empresa con lo que el beneficio sería de 368.425,65 euros, un 15% sobre los costes directos, una rentabilidad totalmente injustificada y que, además, puede tener un nulo efecto para el reciclaje, dado que pequeñas variaciones en la recogida selectiva no van a ser significativas en las ganancias y no motivarán suficientemente a la compañía.

INCREMENTO DEL CANON.

Los 2.760.839,39 euros propuestos suponen un aumento de 155.563,69 euros sobre el canon pagado en 2017.

Este suculento canon propuesto trata de esconder una realidad: el actual canon de 2,60 millones está “inflado” en unos 250.000 euros, es decir, que debería estaría alrededor de 2,35 millones de euros.

Uno de los motivos de ese “inflado” viene de las incorrectas revisiones del canon, que hemos denunciado públicamente y sobre la que tenemos abierta una denuncia ante el Tribunal de Cuentas, la cual ya tuvo como efecto una actualización de este, que no se realizaba desde el 2015, forzando a que Urbaser devolviese 148.850,58 euros cobrados de más desde dicho año (ver acta del pleno de 31-05-2018).

OPCIÓN DE CONTINUAR CUATRO AÑOS CON EL SISTEMA ACTUAL

Sin entrar en el estudio de otros sistemas de recogida más actuales, como la recogida puerta a puerta, podemos afirmar que sería más rentable continuar con el actual sistema de recogida otros 4 años (más 1 año de prórroga), que es el máximo legal (salvo excepciones) para este tipo de contratos, máxime cuando el nuevo sistema no ofrece ventajas que justifiquen el cambio.

El motivo de esta mayor rentabilidad sería que el actual parque de vehículos tiene un promedio de antigüedad de 12 años con un 59 % de vehículos que aún tienen una vida útil de 4 o más años, y que con la nueva propuesta, en la mayoría de los casos, pasan a formar parte de una reserva, pero con poco o ningún uso. Además, está el obligado gasto del cambio de contenedores adaptados a los camiones de carga lateral, inversiones que ascienden a unos 3,4 millones de euros (a amortizar en los 10 años de contrato ahora propuestos), lo que en 4+1 años, continuando con el actual sistema, supondría un ahorro de 1,7 millones de euros frente al sistema propuesto.

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